“Orgullo LGTBI” y Telesur

“Orgullo LGTBI” y Telesur

A propósito del artículo que adjunto 

rubèn ramos

¿Cómo pueden sentir “orgullo” quienes se saben manipulados por los lobbys transgénero que destruyen su identidad personal y atentan contra la familia, la cultura y las instituciones básicas de la sociedad?

No hay “orgullo” que valga cuando soy falso. En este sentido, no creo que ninguna mujer u hombre, pueda sentirse “orgulloso (a)” al pretender situarse más allá de las diferencias naturales que lo ubican en una de esas dos categorías.

El llamado “género” no sirve para dar cuenta de la existencia natural, aunque sí, para eludirla y prostituirla.

También en el orden de los sentimientos o de la fé han ocurrido y ocurren cosas semejantes. Son los tiempos los que difieren dirá alguno. Pero están allí. Haciendo interminable su labor de socavamiento de las identidades, la tradición, la cultura, las esencias.

Igual que con los sexos, con la vida, con la muerte. O, mejor aún, con el miedo a la muerte, pero también con su “justificación”.

Siempre hay quienes están al acecho de las patologías, los miedos, las incertidumbres. Dispuestos a proporcionar las “respuestas” que mejor se acomoden al poder de sus intereses.

Ocurrió con los mitos: El “Destino Manifiesto” de las élites masónico -sionistas para justificar los genocidios, el terror, la usurpación, el colonialismo situándose más allá del bien y del mal.

En la Teología: La fé para enfrentar a la razón (Agustín de Hipona, Tomás de Aquino). Cristo para acabar con Jesús de Nazareth. Los evangelios para enterrar la Biblia, la Iglesia y el Papa para sustituir la fé (Pablo de Tarso y sus compinches).

En todos los casos, los mitos, las doctrinas, las ideologías se han hecho para desestructurar la realidad y no sólo para falsearla. Pero esta desestructuración implica siempre su posterior estructuración. Y en cada caso, siguiendo los parámetros impuestos por el Poder vertebrador. Masónico-sionista y judeocristiano en el liberalismo.

Parafraseando a Esaúl R. Álvarez (algunas de cuyas ideas comparto y otras no), los asaltos de las fuerzas disolventes de la contra-naturaleza, de la contra-cultura, de la contra-tradición, de la contra-las sanas costumbres, a la sociedad y a sus instituciones no ocurre de una manera caótica o casual- aunque así Ocurren, siempre, de manera muy inteligente y siguiendo estrategias y modos muy bien pensados, con sentido y significado.

Las ideologías de género, feministas, LGTBI, no escapan a esta impronta. Lo que buscan es separar al hombre y a la mujer de su verdadera naturaleza. Desestructurarlos para estructurar la nueva sociedad, “el nuevo orden” con que pensaron desde siempre las élites del Poder desde los “iluminatis” para acá. Tecnología de por medio: inteligencia artificial, informática, telemática, cibernética, robótica, biogenética y demás.

Por eso, enfrentar las manifestaciones esquizofrénicas LGTBI no es situarse en la vereda de los “homo”, los “miso”, los “ismos”, los “ista”. Tampoco en la de los cucufatos, los conversos o en alguna otra especie útil para el estigma.

Es adherir al respeto por lo natural y la naturaleza y rechazar la manera artera con que las élites del Poder desestructurador pretenden asegurar su supervivencia a costa de lo humano, de la mente y del cuerpo; sobre los escombros de la familia, la cultura, las tradiciones, las costumbres, arguyendo modernidad, progreso, contemporaneidad.

¿Y Telesur?

 Por todo lo dicho, me resulta ajena la posición asumida por Telesur al hacer noticia de un hecho socialmente patológico. Resaltar “el orgullo LGTBI” como noticia de interés colectivo es hacer mal uso de un medio que se considera en las antípodas de CNN o de cualquier otra frivolidad similar. A no ser que se trate de querer imponer la aceptación de patologías sexuales en el imaginario colectivo de un pueblo mayoritariamente heterosexual.

 

La propaganda es ciertamente un medio eficaz para la reeducación orientada, en este caso, a confundir costumbres compartidas por las mayorías. Cuánto más efectiva,, si se hace a través de un medio que sistemáticamente ahonda la desestructuración cultural sexual a través de un programa como Congénero que se repite una y más veces a la semana.

 

Telesur tiene que evitar seguir en la perspectiva de los aparatos mediáticos que fundan su acción en la desestructuración de las identidades colectivas como individuales. Cualquier forma de transgenerismo escarnece las leyes naturales de la biología y trastoca la naturaleza humana. Es una forma de engaño popular sin ningún sustento científico pero con una enorme capacidad de contagio que supera al pensamiento racional e incluso al sentido común, tal como dice Richard Corradi de quien reproduje un largo artículo hace unas semanas con el título “Transgenerismo y Lobbys LGTBI” y que recomiendo leer.

 

 

Origen: ¿Cómo se originó el Día del Orgullo LGTBI?

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Acerca de alizorojo

sociólogo y educador peruano. Posdoctorado en Filosofía, política e historia de las ideas.
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